viernes, 29 de agosto de 2014

Te conocí, siendo niña,

Te conocí, siendo niña,
puros nuestros pensamientos
y puros los sentimientos.
Como un niño yo te amé,
vestida con tu inocencia.
Tus miradas deseé
era toda la apetencia.

Luego te fuiste vistiendo
de ese cuerpo de mujer,...
¡te deseé sin saberlo!.

Quise primero ganarme
tu sonrisa y tu amistad,
para que sin tú saberlo
yo te pudiera entregar
mi corazón por entero.

Temía que me rechazaras,
había que estar seguro,
y poco a poco, sin prisas,
ya mi corazón fue tuyo.

Y nos sentíamos vivos,
estando los dos muy cerca,
luego pude estar contigo.

Nos desnudamos y vimos
cómo el cielo está... ¡aquí justo!,
si dos personas se aman
y deciden estar juntos.

Me hice hombre y tú mujer,
uno en los brazos del otro;
moríamos de placer,
el universo era poco
para poderte ofrecer.

Tu fuiste pura poesía,
yo entregado corazón,
así fuimos uno al otro,
la gran pasión de la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario